Carboxiterapia para ojeras: qué es y cómo funciona

Primer plano detallado de los ojos azules de una mujer, destacando el maquillaje natural y el delineador de ojos.

Dormir ocho horas, aplicar el contorno de ojos con disciplina y seguir viendo esa sombra oscura cada mañana puede resultar bastante frustrante. Porque no, las ojeras no siempre tienen que ver con haber descansado poco. La genética, la pigmentación, una piel especialmente fina, la vascularización de la zona o incluso la propia anatomía del rostro pueden hacer que estén ahí aunque nuestro horario de sueño sea impecable.

Entre los tratamientos de medicina estética que se utilizan para mejorar su apariencia está la carboxiterapia para ojeras, una técnica mínimamente invasiva que emplea dióxido de carbono medicinal. Aunque este tratamiento puede mejorar levemente la coloración del contorno de ojos, conviene saber desde el principio que no existe un tratamiento universal para las ojeras y que el resultado dependerá, entre otras cosas, de cuál sea su origen.

¿Qué es la carboxiterapia para ojeras?

La carboxiterapia consiste en administrar pequeñas cantidades de dióxido de carbono -CO2- medicinal mediante inyecciones superficiales en la piel. No es un relleno y tampoco introduce una sustancia destinada a permanecer en el tejido. El CO2 se difunde y posteriormente es eliminado por el organismo.

Aplicada en el contorno de ojos, se utiliza principalmente con el objetivo de mejorar determinadas ojeras oscuras y la calidad de la piel de una zona que, por naturaleza, es especialmente fina y delicada. Algunos trabajos también han estudiado su utilización para pequeñas arrugas perioculares.

Pero, lo más es importante que has de saber es que no todas las ojeras son iguales. Pueden existir componentes pigmentarios, vasculares y estructurales, e incluso varios a la vez. Por eso, antes de decidirse por la carboxiterapia para ojeras, el diagnóstico de un médico con experiencia en esta zona es fundamental.

¿Cómo funciona el procedimiento de carboxiterapia para ojeras?

Al introducir CO2 bajo la piel se produce una respuesta local relacionada con la microcirculación y con una mayor liberación de oxígeno hacia los tejidos, un fenómeno asociado al llamado efecto Bohr. Este mecanismo es precisamente uno de los motivos por los que la técnica se ha estudiado en ojeras.

Dicho de una forma mucho menos técnica, la idea es provocar de manera controlada una respuesta en el tejido que pueda ayudar a mejorar el aspecto de la zona tratada. Eso sí, hablamos de una técnica médica y no de una alternativa intercambiable con cualquier contorno de ojos o tratamiento cosmético.

Beneficios de la carboxiterapia para ojeras

Lo que más interesa cuando alguien busca este tratamiento suele ser bastante sencillo. ¿Realmente hace que las ojeras se noten menos?

Hay una mejoría en la coloración de las ojeras, así como en la calidad cutánea y las líneas finas del área periocular. Sin embargo, no tiene sentido vender este tratamiento como el definitivo para todas las ojeras porque aquí la causa juega un papel fundamental.

¿Cómo es una sesión de carboxiterapia?

El procedimiento se realiza mediante una aguja muy fina con la que el profesional introduce CO2 medicinal en puntos concretos alrededor del área ocular. La cantidad, profundidad y velocidad de administración deben adaptarse al paciente y al protocolo utilizado.

Durante la infiltración puede aparecer sensación de presión, escozor, enrojecimiento o una pequeña hinchazón temporal. Al trabajar tan cerca del ojo exige que el tratamiento sea realizado por un profesional sanitario cualificado y con experiencia en anatomía periocular.

¿Cuántas sesiones de carboxiterapia se necesitan para ver resultados?

No hay una cifra única. Y desconfía si alguien te promete exactamente el mismo protocolo que a todo el mundo.

El número de sesiones de carboxiterapia para ojeras dependerá del tipo y la intensidad de la ojera, la respuesta individual y la valoración médica. Los cambios, además, pueden ser progresivos y no tienen por qué apreciarse de forma espectacular después de la primera cita.

Cuidados antes y después del tratamiento

Antes de someterse a una carboxiterapia conviene realizar una valoración médica completa y contar cualquier problema de salud, tratamiento farmacológico o procedimiento estético realizado recientemente. El especialista será quien determine si existe alguna contraindicación y qué cuidados son necesarios en cada caso.

Después de la sesión es posible que la zona quede algo roja o inflamada durante un tiempo. Lo sensato es no manipular ni frotar el contorno, seguir las recomendaciones del médico y utilizar la fotoprotección indicada.

Y quizá este sea el consejo más útil de todos. Antes de preguntar qué tratamiento elimina las ojeras, merece la pena preguntar qué tipo de ojera tienes. La carboxiterapia puede ayudar en determinados casos, pero acertar con el diagnóstico sigue siendo mucho más importante que elegir el tratamiento que más aparece en redes.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

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¿Qué es la carboxiterapia para ojeras?

La carboxiterapia consiste en administrar pequeñas cantidades de dióxido de carbono mediante inyecciones superficiales en la piel para mejorar ojeras oscuras.

¿Cómo funciona el procedimiento de carboxiterapia para ojeras?

Al introducir CO2 bajo la piel se produce una respuesta local que mejora la microcirculación y la calidad cutánea del área tratada.

¿Cuántas sesiones de carboxiterapia se necesitan para ver resultados?

No hay una cifra única, depende del tipo e intensidad de la ojera, la respuesta individual y la valoración médica.

¿Cuáles son los beneficios de la carboxiterapia para ojeras?

La carboxiterapia puede mejorar la coloración de las ojeras, la calidad de la piel y las líneas finas perioculares, aunque la causa de las ojeras es fundamental en los resultados.

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