Depilación eléctrica: qué es y en qué se diferencia del láser

Primer plano de una mano sosteniendo un dispositivo de depilación láser en un entorno clínico.

Después de varias sesiones de láser, la mayoría del vello ha desaparecido… excepto algunos pelitos que se resisten. Suelen ser muy claros y finos y aparecen siempre en el mismo punto y el láser apenas les hace caso. Es precisamente en situaciones así cuando se recomienda la depilación eléctrica.

Aunque ambas técnicas buscan eliminar el vello, no trabajan de la misma manera. El láser utiliza la melanina del pelo como diana, mientras que la electrólisis va directamente al folículo, uno por uno. Esa diferencia explica buena parte de sus ventajas, pero también por qué no siempre elegiremos una técnica en lugar de la otra.

¿Qué es la depilación eléctrica o electrólisis?

La depilación eléctrica, también conocida como electrólisis, es una técnica que trata individualmente cada folículo piloso mediante una corriente eléctrica.

Para hacerlo, se introduce una aguja o sonda extremadamente fina siguiendo el conducto del pelo hasta alcanzar el folículo. Después se aplica energía eléctrica con el objetivo de destruir la zona responsable de su crecimiento.

Su gran particularidad es que no necesita que el pelo tenga pigmento. Por eso puede utilizarse sobre vello blanco, canoso o muy claro, precisamente algunos de los grandes resistentes de la depilación láser.

¿Cómo funciona la técnica de la depilación eléctrica?

Aquí no existen grandes disparos que cubran varios centímetros de piel de una vez. El trabajo es mucho más minucioso.

El profesional localiza un pelo, introduce la sonda en su folículo, aplica la corriente y después retira el vello tratado. Y vuelta a empezar con el siguiente. Es fácil entender por qué la depilación eléctrica puede requerir bastante más tiempo cuando hay muchos pelos que eliminar.

Además, no basta necesariamente con una única sesión. El cabello atraviesa diferentes fases de crecimiento y habrá folículos que deban abordarse en citas posteriores. La duración completa del tratamiento dependerá de la zona, la cantidad de vello y cómo responda cada persona.

Beneficios de la depilación eléctrica

Si el láser no consigue ver un pelo porque apenas contiene melanina, la electrólisis tiene una ventaja evidente. Puede trabajar independientemente del color del vello.

Esto la convierte en una alternativa interesante para canas, pelo rubio o determinados pelos muy claros. También funciona especialmente bien cuando quedan unidades aisladas después de un tratamiento con láser.

Y luego está la precisión. Como cada folículo se trabaja de manera individual, resulta muy útil en zonas pequeñas en las que queremos ir prácticamente pelo por pelo, como el labio superior, la barbilla o determinadas áreas del rostro.

Otra de sus ventajas es su vocación definitiva. Cuando el folículo se destruye correctamente, ese pelo tratado no debería volver a producirse. Eso sí, hablamos del folículo concreto sobre el que se ha trabajado y no de otros pelos nuevos que puedan aparecer en la zona con el tiempo.

Contraindicaciones de la depilación eléctrica

Que sea una técnica muy localizada no significa que pueda realizarse sin una valoración previa.

La depilación eléctrica está desaconsejada en personas que llevan marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados. También existen situaciones en las que se recomienda evitarla, como durante el embarazo o en personas con determinados problemas de cicatrización y tendencia a desarrollar queloides.

Además, antes de empezar conviene valorar el estado de la piel y cualquier condición médica que pueda influir en el tratamiento. Si hay lesiones, irritación u otro problema dermatológico en la zona, el profesional deberá decidir si es mejor posponerlo.

Y un detalle importante: colocar correctamente la sonda y ajustar la intensidad exige formación. No es precisamente uno de esos tratamientos en los que merece la pena improvisar.

Depilación láser o depilación eléctrica: principales diferencias

Aquí no hay una ganadora universal. Hay una técnica que encaja mejor con cada caso.

El láser resulta mucho más rápido cuando queremos trabajar superficies amplias, como piernas, axilas o ingles, porque cada disparo permite actuar sobre varios folículos. Su eficacia, sin embargo, depende de la presencia de melanina en el pelo. De ahí que responda especialmente bien el vello pigmentado y tenga muchas más dificultades con las canas y los pelos muy claros.

La depilación eléctrica juega otra partida. Es más lenta porque se realiza pelo a pelo, pero el color deja de ser el problema. Por eso puede convertirse en la mejor aliada para terminar el trabajo después del láser y eliminar ese pequeño porcentaje de vello que sigue apareciendo.

De hecho, no siempre hay que elegir entre una u otra. En determinados casos tiene bastante sentido combinarlas. El láser para reducir rápidamente el vello de una zona amplia y electrólisis para ocuparse después de los pelos más rebeldes.

Así que, si ese pelo blanco de la barbilla lleva años ganando todas las batallas, quizá no sea especialmente invencible. Puede que simplemente estuvieras intentando eliminarlo con una tecnología que no consigue verlo.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

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¿Qué es la depilación eléctrica o electrólisis?

La depilación eléctrica, también conocida como electrólisis, es una técnica que trata individualmente cada folículo piloso mediante una corriente eléctrica.

¿Cómo funciona la técnica de la depilación eléctrica?

El profesional localiza un pelo, introduce la sonda en su folículo, aplica la corriente y después retira el vello tratado, siendo un proceso minucioso que puede requerir varias sesiones.

¿Cuáles son los beneficios de la depilación eléctrica?

La electrólisis puede tratar vello de cualquier color, es precisa para zonas pequeñas y puede ser definitiva si se destruye correctamente el folículo.

¿Cuáles son las contraindicaciones de la depilación eléctrica?

Está desaconsejada en personas con marcapasos, durante el embarazo o en casos de problemas de cicatrización. Se debe evaluar el estado de la piel y cualquier condición médica antes de realizarla.

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