Disforia premenstrual: qué es y cómo se diferencia del SPM

Vista lateral de una mujer étnica serena en ropa de dormir sentada con los ojos cerrados en la cama y abrazando las rodillas con dolor de la menstruación

Durante mucho tiempo hemos metido en el mismo saco cualquier cambio que aparece antes de la regla: hinchazón, irritabilidad, cansancio, ganas de llorar por todo o esa sensación de estar especialmente sensible. Pero no siempre estamos hablando del clásico síndrome premenstrual. Cuando los síntomas emocionales son mucho más intensos, aparecen de forma cíclica y llegan a interferir seriamente en el trabajo, las relaciones o la vida cotidiana, puede existir un trastorno disfórico premenstrual (TDPM).

También llamado de manera habitual disforia premenstrual, el TDPM comparte algunas características con el síndrome premenstrual, pero su intensidad y, sobre todo, su repercusión son muy diferentes. Reconocer ese patrón es importante porque no se trata simplemente de estar de peor humor antes de la regla.

¿Qué es el trastorno disfórico premenstrual?

El trastorno disfórico premenstrual es una alteración relacionada con el ciclo menstrual que provoca síntomas emocionales, conductuales y físicos especialmente intensos durante los días previos a la menstruación. Suelen aparecer en la fase lútea, es decir, después de la ovulación, y mejoran pocos días después de que comienza el periodo.

La gran pista está precisamente en ese carácter cíclico. Durante buena parte del mes la persona puede encontrarse bien y, al acercarse la menstruación, experimentar cambios marcados de ánimo, ansiedad, irritabilidad o tristeza que dificultan actividades que normalmente realiza sin problema.

Trastorno disfórico premenstrual: ¿es diferente del síndrome premenstrual (SPM)?

Sí, aunque ambos están relacionados con el ciclo menstrual. El SPM puede provocar dolor de cabeza, sensibilidad en los pechos, hinchazón, cansancio, cambios de apetito o irritabilidad. En el TDPM pueden aparecer muchos de esos mismos síntomas, pero son bastante más intensos y los relacionados con el estado de ánimo tienen un peso especialmente importante.

La diferencia no está, por tanto, en tener simplemente «más SPM». Lo que caracteriza a la disforia premenstrual es que el cuadro puede llegar a afectar de forma significativa al trabajo, los estudios, las relaciones personales o la capacidad para desenvolverse con normalidad.

¿Quién puede desarrollar TDPM?

Puede aparecer durante los años en los que existen ciclos menstruales y ovulación. No todas las personas que tienen un SPM intenso desarrollarán necesariamente TDPM, y tampoco existe un único perfil.

Algunos factores se han relacionado con un mayor riesgo, como tener antecedentes personales o familiares de depresión, depresión posparto u otros trastornos del estado de ánimo, además de antecedentes familiares de SPM o TDPM. Tener estos antecedentes, eso sí, no significa que necesariamente vaya a desarrollarse el trastorno.

Causas del trastorno disfórico premenstrual

Aquí todavía quedan preguntas por responder. La investigación no ha identificado una causa única del TDPM. Una de las hipótesis más aceptadas apunta a una especial sensibilidad del cerebro a las fluctuaciones hormonales normales del ciclo menstrual, y no necesariamente a que exista un exceso o un déficit hormonal. También se estudia la participación de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo, como la serotonina.

Es una diferencia importante. Tener disforia premenstrual no implica automáticamente que «las hormonas estén mal». El problema parece estar más relacionado con cómo responde el organismo a sus cambios a lo largo del ciclo.

Síntomas del TDPM

Aunque pueden variar de una persona a otra, los síntomas más característicos afectan al estado de ánimo. Entre ellos están:

  • Cambios bruscos de humor o mayor facilidad para llorar.
  • Irritabilidad o enfado intenso.
  • Ansiedad, tensión o sensación de estar constantemente al límite.
  • Tristeza marcada, desesperanza o pensamientos muy negativos.
  • Sensación de pérdida de control.
  • Menor interés por actividades habituales y relaciones sociales.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Cansancio o falta importante de energía.
  • Alteraciones del sueño y cambios en el apetito.
  • Síntomas físicos como hinchazón, sensibilidad mamaria, cefalea y dolor muscular o articular.

En algunos casos pueden aparecer pensamientos suicidas. Si ocurre, requiere atención sanitaria urgente: no debe considerarse una consecuencia normal de la regla.

¿Cómo se diagnostica el trastorno disfórico premenstrual?

No existe una analítica o una prueba concreta que confirme por sí sola el TDPM. El diagnóstico se basa principalmente en qué síntomas aparecen, con qué intensidad y, sobre todo, en qué momento del ciclo lo hacen. También es necesario descartar otros problemas que puedan producir síntomas similares, como determinados trastornos del estado de ánimo o algunas alteraciones médicas.

Por eso puede recomendarse registrar diariamente los síntomas durante varios ciclos menstruales. Para establecer el diagnóstico deben presentarse al menos cinco síntomas, incluyendo alguno relacionado con el estado de ánimo, y provocar un malestar significativo o interferir con la vida cotidiana.

Ese diario menstrual puede ser mucho más revelador de lo que parece, ya que permite comprobar si cada mes se repite el mismo patrón y distinguir la disforia premenstrual de un malestar emocional que permanece durante todo el ciclo. Porque tener días difíciles antes de la menstruación es relativamente frecuente; que esos días cambien por completo cómo te sientes y cómo puedes afrontar tu vida merece ser consultado con un profesional sanitario.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

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¿Qué es el trastorno disfórico premenstrual?

Es una alteración relacionada con el ciclo menstrual que provoca síntomas emocionales, conductuales y físicos intensos durante los días previos a la menstruación.

¿Cuál es la diferencia entre el trastorno disfórico premenstrual y el síndrome premenstrual?

El TDPM provoca síntomas más intensos, especialmente en el estado de ánimo, que pueden interferir significativamente en la vida cotidiana, mientras que el SPM tiene síntomas menos marcados.

¿Quién puede desarrollar TDPM?

Puede aparecer en personas con ciclos menstruales y ovulación, especialmente si tienen antecedentes personales o familiares de depresión u otros trastornos del estado de ánimo.

¿Cómo se diagnostica el trastorno disfórico premenstrual?

No hay una prueba específica, se basa en la presencia de al menos cinco síntomas, incluyendo cambios de ánimo, que causen malestar significativo o interfieran con la vida diaria.

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