«Skin Icing»: El Truco con Hielo para una Piel Desinflamada y Luminosa

Si alguna vez has metido la cara bajo el chorro de agua fría “para espabilar” y has notado ese efecto inmediato de buena cara, entiende esto: el skin icing va por ahí, pero con un punto más de intención (y de control). En redes se ha convertido en el gesto exprés para desinflamar, bajar rojeces y recuperar luz en minutos. Ahora bien: no todo vale, y el orden de los factores —tiempo, presión y cómo aplicas el frío— lo es todo para que funcione sin fastidiarte la piel.

Con la opinión experta de:
Dámaris Plá Sánchez
Dámaris Plá Sánchez
Dámaris Plá Sánchez

Farmacéutica

Máster en ind. Farmacéutica y Parafarmacéutica

Dámaris Plá Sánchez

Dámaris Plá Sánchez

¿Qué es el Skin Icing?

El skin icing (también llamado face icing) consiste en aplicar frío de manera puntual sobre el rostro durante muy poco tiempo, ya sea con hielo o con herramientas refrigeradas. “Esta técnica también conocida como ‘Face Icing’ consiste en aplicar frío, ya sea con hielo o herramientas muy frías, sobre nuestro rostro durante un periodo de tiempo muy corto. Este concepto viene de la conocida crioterapia, y de sus beneficios antiinflamatorios y vasconstrictores”, cuenta Dámaris Plá Sánchez, farmacéutica experta en dermofarmacia y cosmética y portavoz de Druni.

La idea no es “congelar” la piel, sino aprovechar una respuesta rápida del cuerpo al frío: primero contrae (vasoconstricción) y después, al retirarlo, reactiva (vasodilatación).

Beneficios del Skin Icing para tu Piel

El atractivo del skin icing es claro: es rápido, barato y da un resultado visible (aunque temporal). No sustituye una rutina ni va a tratar el acné o la rosácea por sí solo, pero sí puede ser ese gesto que mejora el aspecto cuando notas la cara apagada, hinchada o con los poros más “presentes” de la cuenta.

Reduce la Inflamación

Este es el beneficio estrella. “Reduce la Inflamación. Al aplicar frío, obtenemos una vasoconstricción, por lo que reducimos el flujo de sangre y conseguimos así disminuir el enrojecimiento y la hinchazón», cuenta la farmacéutica.

Piensa en mañanas de poco sueño, después de un viaje o en días de calor: el frío puede ayudar a que el rostro se vea menos congestionado, especialmente en zonas como mejillas y contorno.

Aporta Luminosidad

El glow viene después, cuando la piel vuelve a su estado natural. “Además aporta luminosidad. Tras aplicar frío en nuestra piel y conseguir este efecto antiinflamatorio, cuando dejamos de aplicarlo y todo va volviendo a su estado natural, tenemos una vasodilatación que provoca que podemos notar nuestra piel con un aspecto aparentemente mejorado”, continúa la experta.

Minimiza los Poros

Aquí hay que poner un asterisco grande: el efecto es real, pero pasajero. “También minimiza los poros. Eso sí, es un efecto transitorio que ocurre únicamente en ese momento, ya que el frío nos aporta esta contracción muscular inmediata”, añade.

Es decir, sí, puede afinar el aspecto de la textura en el momento, pero no cambia el tamaño del poro de forma permanente.

Mejora la Circulación

El mecanismo vuelve a ser el mismo: contracción y posterior reactivación. “Por último, la técnica ‘skin icing’ mejora la circulación: gracias a la vasoconstricción que hemos comentado en el primer punto, junto con la vasodilatación tras dejar de aplicar frío”, dice Dámaris Plá Sánchez.

Cómo Hacer Skin Icing en Casa

Si lo vas a probar, el primer mandamiento es: nada de hielo directo sobre la piel.

“Si quieres hacerlo en casa, lo más importante es tener en cuenta el hecho de no aplicar directamente el hielo en nuestro rostro. Deberíamos comenzar con nuestro rostro limpio, envolviendo el hielo con alguna tela o gasa”, aconseja la farmacéutica.

Y el segundo: movimiento continuo y tiempo muy corto. “Lo ideal sería no detenernos en ninguna zona específica, sino simplemente ir moviéndolo de forma constante por toda nuestra cara y no superar los 1 a 2 minutos de duración (dependiendo también de tu tipo de piel)”, añade la experta.

Skin Icing Ball: Herramientas Especializadas

Si eres de las que prefiere evitar sustos (y controlar mejor la temperatura), hay herramientas pensadas justo para esto. “Para poder evitar problemas en la piel, se han popularizado el uso de herramientas especializadas que pueden incluso mantener temperaturas constantes y así conseguir que este proceso esté mucho más controlado”, cuenta Dámaris Plá Sánchez.

La ventaja es que el frío es más uniforme y, en general, más fácil de dosificar.

Tipos de Hielo para Skin Icing

La técnica también se ha ido “sofisticando” con hielos que incluyen ingredientes calmantes. “El Skin Icing también ha querido evolucionar y ya no solamente incluir hielo es suficiente, sino que se busca enriquecerlo para potenciar sus efectos. Podemos encontrar hielos con té verde, con manzanilla, con aloe vera, entre otros activos que nos pueden aportar otras propiedades extra a nuestra piel”, cuenta la farmacéutica.

Si tu piel es reactiva, ojo, aunque suene suave, cualquier añadido puede dar problemas si no lo toleras bien.

Precauciones y Contraindicaciones

El frío puede ser maravilloso… o una pésima idea si lo usas mal. “La más importante sería el riesgo de quemaduras por frío, por ello es importante siempre no aplicarlo directamente en el rostro”, advierte la experta.

Y hay pieles que directamente deberían ir con mucho cuidado: “Por otro lado, las personas que tienen condiciones en su piel como eccema, dermatitis, rosácea, etc., o que tengan piel sensible o con tendencia a irritarse, pueden tener irritación, rojeces, entre otros síntomas”, aconseja la farmacéutica.

Preguntas Frecuentes sobre Skin Icing

¿Con qué frecuencia debo hacer skin icing?

“Dependería mucho de tu tipo de piel, ya que hay personas que tienen pieles que toleran mejor este tipo de técnica, pero con realizarlo 2-4 veces por semana, sería suficiente”, aconseja.

¿Puedo hacer skin icing si tengo piel sensible?

Puede no sentarte bien si eres reactiva. “Como hemos comentado anteriormente, usar esta técnica en pieles sensibles puede provocar enrojecimiento, mayor sensibilidad, irritaciones, etc”, cuenta Dámaris Plá Sánchez.

Si aun así quieres probar, hazlo con test de tolerancia y más protección: “Si tenéis pieles sensibles o con tendencia a irritarse, reactivas o con alguna condición y queréis probar el Skin Icing para ver cómo reacciona vuestra piel y hacer un test de tolerancia, aplicadlo con una tela más gruesa y por muy poco tiempo, únicamente para poder ver cómo se comporta vuestra piel”, desvela la experta.

¿Cuánto tiempo debo aplicar el hielo?

Menos de lo que crees. “Lo ideal sería no superar los 1 a 2 minutos de duración (dependiendo también de tu tipo de piel)”, aconseja la farmacéutica.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

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¿Con qué frecuencia debo hacer skin icing?

Dependería mucho de tu tipo de piel, pero con realizarlo 2-4 veces por semana, sería suficiente.

¿Puedo hacer skin icing si tengo piel sensible?

Puede no sentarte bien si eres reactiva, ya que puede causar enrojecimiento, mayor sensibilidad e irritaciones.

¿Cuánto tiempo debo aplicar el hielo al hacer skin icing?

Lo ideal sería no superar los 1 a 2 minutos de duración, dependiendo de tu tipo de piel.

¿Qué precauciones debo tener al hacer skin icing?

No apliques hielo directamente en la piel para evitar quemaduras por frío. Personas con condiciones en la piel o sensibilidad deben tener cuidado.

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