Crioterapia Facial: El Poder del Frío para una Piel Desinflamada y Tersa

Si te levantas con la cara hinchada, el contorno de ojos apagado o esa sensación de piel cansada que ni el corrector disimula, hay un gesto rápido (y bastante adictivo) que puede ayudarte: la crioterapia facial en casa. No es magia ni sustituye a una rutina bien hecha, pero sí puede ser ese reset express que notas al momento, sobre todo en mañanas de poco sueño o antes de un plan importante.

Con la opinión experta de:
M. Paz Pellús García
M. Paz Pellús
M. Paz Pellús

Farmacéutica

Strategic Consultant & Regulatory Advisor

M. Paz Pellús García

M. Paz Pellús García

¿Qué es la crioterapia facial?

La crioterapia facial es, básicamente, aplicar frío de forma intensa pero controlada sobre el rostro. Y controlada es la palabra clave, porque no se trata de “congelarte” la piel, sino de usar el frío como estímulo puntual.

“La crioterapia facial consiste en aplicar frío intenso y controlado sobre la piel del rostro, mediante aire frío, dispositivos con cabezal refrigerado o herramientas que se enfrían previamente (como globos crioterapéuticos o rodillos metálicos)”, cuenta la farmacéutica M.Paz Pellús, experta en dermofarmacia y portavoz de Druni.

Además, la experta añade que “el frío produce vasoconstricción inmediata y, después, una vasodilatación reactiva que mejora el flujo sanguíneo y puede modular la inflamación”.

Beneficios del frío en el rostro

El efecto “cara descansada” no suele ser casualidad. El frío provoca una contracción inicial de los vasos sanguíneos y, después, una reactivación del flujo. Ese vaivén se traduce en una piel que se ve más despejada y con mejor tono, especialmente si tiendes a la retención de líquidos.

“Reduce hinchazón y enrojecimiento a corto plazo gracias a la vasoconstricción y a la mejora del drenaje linfático. También disminuye la sensación de dolor y picor”, cuenta la farmacéutica M.Paz Pellús.

Beneficios antiedad de la crioterapia

Aquí conviene aterrizar expectativas: la crioterapia no “borra” arrugas de un día para otro. Pero sí puede aportar un efecto visual interesante. Una piel más tersa, poro menos evidente y una superficie que se nota más “afinada” de manera temporal (lo típico que te apetece antes de maquillar porque es el lienzo perfecto).

Desinflamación y descongestión facial

Si hay un beneficio estrella, es este: el frío bien aplicado puede ayudar a que el rostro se vea menos congestionado, especialmente en mejillas y contorno de ojos.

“Desinflamación y descongestión facial. El frío, bien aplicado, reduce edema y bolsas, sobre todo en el contorno de ojos y mejillas, al combinar vasoconstricción y mejor drenaje de líquidos”, cuenta la farmacéutica.

Luminosidad y firmeza de la piel

Ese brillo “buena cara” que aparece después del frío suele venir del rebote del flujo sanguíneo y del efecto alisante momentáneo sobre la textura.

“Además, luminosidad y firmeza de la piel, ya que puede aumentar la sensación de luminosidad porque mejora el flujo sanguíneo reactivo y afina temporalmente la textura de la superficie cutánea”, cuenta la experta.

Cómo hacer crioterapia facial en casa

Si vas a probar la crioterapia facial en casa, hazlo con cabeza: piel limpia, movimientos suaves y tiempos cortos. Aquí menos es más.

“El método clásico es con un cubito de hielo envuelto en una gasa o toalla fina, o una bolsa de gel frío, aplicado con movimientos suaves y sin presionar, pocos segundos por zona. Máximo 2-3 minutos evitando contacto prolongado en un mismo punto para no irritar ni quemar la piel”, cuenta la experta

Y, por favor, no caigas en el error más típico de TikTok. “Huir de aplicar hielo directamente sobre la piel, ni introducir el rostro en agua con cubitos de helo directamente. Mejor recurrir a utensilios que podamos enfriar y realizarlo con ellos (rodillos de jade, gua sha…)”, añade.

Herramientas para crioterapia facial en casa

La buena noticia es que no necesitas un aparato futurista para notar el efecto frío. La clave es que sea seguro, uniforme y cómodo.

Rodillos faciales de crioterapia

Son de los más usados porque combinan masaje y frío sin complicarte demasiado.

“Encontramos de todo tipo: Globos de crioterapia, rodillos metálicos, cuarzo o acero que se guardan en la nevera para masajear el rostro, aportando frío moderado tras meternos en el congelador o frigorífico”, cuenta M.Paz Pellús.

Cryo-balls y globos de hielo

Son ideales si buscas trabajar la descongestión de forma más localizada (contorno de ojos, pómulo, mandíbula). Y aquí vuelve a ganar la dupla frío y movimientos suaves.

“Son prácticos y seguros si se usan correctamente. Ayudan a combinar frío y un masaje suave, potenciando el drenaje y la descongestión”, desvela la farmacéutica.

Dispositivos tecnológicos de frío

Los gadgets con cabezal refrigerado pueden ser una opción si te apetece precisión y constancia, pero el “resultado” (desinflamar, refrescar, mejorar el aspecto) no depende solo del precio, depende de cómo lo uses.

Consejos para un tratamiento efectivo

Aquí es donde la crioterapia facial en casa se vuelve realmente útil: cuando la integras bien en tu rutina.

“Mis consejos para un tratamiento efectivo son mantener una piel limpia antes de aplicar frío, hacer movimientos suaves y continuos. Además, no exceder el tiempo recomendado, ideal por la mañana o antes de un evento”, desvela la experta.

“También es importante la frecuencia de los tratamientos con hielo, con 2–3 veces por semana es suficiente. En pieles sensibles, una vez semanal puede ser más que suficiente”, añade.

Frecuencia de los tratamientos con hielo

Si lo haces a diario y “a lo bruto”, la piel no te lo va a agradecer. Mejor pensar en ello como un extra puntual: 2–3 veces por semana (o 1 si eres sensible), y siempre sin apurar tiempos.

Combinación con otros tratamientos faciales

¿Momento perfecto? Después de masajes suaves o antes de aplicar fórmulas calmantes.

“La crioterapia funciona muy bien después del drenaje linfático o antes de aplicar sérums calmantes y antioxidantes”, cuenta la experta.

Precauciones y contraindicaciones

El frío es un estímulo potente. Si tu piel reacciona con facilidad, tienes rojeces persistentes o brotes inflamatorios fuertes, toca ir con cuidado.

Cuándo evitar la crioterapia facial

“Evitar en pieles con rosácea activa, cuperosis marcada, hipersensibilidad al frío o heridas abiertas”, cuenta la experta.

“Si hay brotes inflamatorios importantes, quemaduras, dermatitis activa o sensibilidad extrema, es mejor no usar frío sin consultar previamente”, añade la farmacéutica.

Signos de reacción adversa

Si notas ardor intenso, enrojecimiento que no baja, ronchas, dolor o sensibilidad creciente, para. La crioterapia bien hecha refresca y descongestiona; si molesta de verdad, tu piel te está diciendo “hasta aquí”.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

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¿Qué es la crioterapia facial y en qué consiste?

La crioterapia facial es aplicar frío de forma intensa pero controlada sobre el rostro, estimulando la piel con frío intenso y controlado.

¿Cuáles son los beneficios de la crioterapia facial?

Entre los beneficios se incluyen reducción de hinchazón y enrojecimiento, mejora del drenaje linfático, luminosidad, firmeza de la piel y descongestión facial.

¿Cómo hacer crioterapia facial en casa de forma segura?

Se recomienda aplicar frío con movimientos suaves y sin presionar, evitando contacto prolongado en un mismo punto, y no usar hielo directamente sobre la piel.

¿Cuándo evitar la crioterapia facial y qué precauciones tomar?

Es importante evitarla en personas con rosácea activa, cuperosis marcada, hipersensibilidad al frío, heridas abiertas o brotes inflamatorios importantes. Ante signos de reacción adversa, como ardor intenso o enrojecimiento persistente, se debe interrumpir el tratamiento.

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