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En Corea, pocas plantas tienen tanta fama en el cuidado de la piel como la artemisa. Este ingrediente herbal, conocido como ‘mugwort’ en inglés y con siglos de tradición en la medicina oriental, ha pasado de ser un remedio casero de las abuelas coreanas a ocupar un lugar privilegiado en sérums, cremas y mascarillas de las marcas de K-beauty más virales.
Pero sus virtudes no acaban ahí. También tiene un largo historial en infusiones medicinales, aceites esenciales y suplementos. Hoy te contamos qué es, cuáles son sus beneficios y cómo usarla sin riesgos.
¿Qué es la artemisa?

La artemisa (Artemisia vulgaris) es una planta medicinal que crece en Asia, Europa y Norteamérica. En la tradición coreana, se ha utilizado desde hace siglos para tratar desde problemas digestivos hasta afecciones cutáneas.
Su olor herbal, fresco y ligeramente amargo la hace inconfundible, y sus extractos concentran compuestos antioxidantes, antiinflamatorios y antimicrobianos que le dan ese estatus de “planta todoterreno” en fitoterapia y cosmética.
Propiedades y beneficios de la artemisa

Cuando se habla de artemisa propiedades, la lista es tan extensa que sorprende. Es una de esas plantas que combina beneficios internos y externos, por lo que se ha ganado un hueco tanto en herbolarios como en tocadores beauty.
Elimina los parásitos
Tradicionalmente, se ha empleado como antiparasitario natural. Sus compuestos amargos ayudan a expulsar lombrices intestinales y otros parásitos, una práctica todavía vigente en algunas zonas rurales de Asia. Pero sin ninguna evidencia científica.
Favorece el sistema digestivo
La artemisa estimula la producción de jugos gástricos, lo que facilita la digestión y alivia la pesadez estomacal. También puede ayudar a reducir gases y espasmos intestinales gracias a sus propiedades antiespasmódicas.
Favorece la menstruación
También se dice que es conocida como emenagoga, es decir, que favorece el flujo menstrual y ayuda a regular ciclos irregulares. En infusión, se ha utilizado para aliviar dolores y molestias asociadas a la regla.
Ayuda a adelgazar
No es un “milagro” para perder peso, pero cuenta la leyenda que su efecto digestivo y depurativo contribuye a eliminar líquidos y toxinas, lo que puede favorecer un vientre menos hinchado.
Propiedades para la piel
En cosmética, la artemisa es un ingrediente estrella por su poder calmante y antiinflamatorio. Ayuda a reducir rojeces, calmar la irritación y reforzar la barrera cutánea. Es ideal para pieles sensibles, con acné o con tendencia a inflamarse.
No es casualidad que en Corea sea uno de los activos favoritos para calmar la piel después de la exposición solar o tras tratamientos exfoliantes.
¿Cómo se usa la artemisa?

La versatilidad de la artemisa es otro de sus puntos fuertes. Dependiendo del objetivo, se puede aplicar de diferentes formas: en tés, aceites esenciales, suplementos o cosméticos tópicos.
Efectos secundarios y precauciones
Aunque es una planta segura en dosis moderadas, el uso excesivo puede provocar reacciones adversas como náuseas, vómitos o irritación. Además, algunas personas pueden presentar alergia, sobre todo quienes son sensibles a otras plantas de la familia de las Asteráceas (como la manzanilla o el girasol).
Contraindicaciones
Hay casos en los que la artemisa está totalmente desaconsejada.
¿Quién NO debe tomar artemisa?
- Mujeres embarazadas o en periodo de lactancia (puede estimular contracciones uterinas).
- Personas con alergias a plantas de su misma familia botánica.
- Quienes estén bajo tratamiento anticoagulante o con problemas de coagulación.
En todos los casos, antes de tomar artemisa en infusión o suplemento, lo mejor es consultar con un médico o farmacéutico.
Formas de consumo

La artemisa se adapta a distintos formatos, lo que permite aprovechar sus beneficios de forma personalizada.
Infusión
Es la forma más tradicional. Basta con añadir una cucharadita de hojas secas de artemisa en una taza de agua caliente, dejar reposar 5-10 minutos y colar. Se puede tomar después de las comidas para mejorar la digestión o en los días de menstruación para aliviar molestias.
Aceite esencial
Se obtiene de las hojas y tallos mediante destilación al vapor. Su uso debe ser siempre tópico y diluido en un aceite portador (como el de almendras o jojoba), ya que aplicado puro puede resultar irritante. En aromaterapia, se utiliza para relajar músculos y calmar tensiones.
Suplementos
Disponibles en cápsulas o extractos líquidos, son una opción práctica para quienes buscan una dosis controlada. Eso sí, conviene seguir siempre las indicaciones del fabricante y no prolongar su uso sin supervisión profesional.
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Preguntas frecuentes (FAQs)
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¿Qué es la artemisa y para qué sirve?
La artemisa (Artemisia vulgaris) es una planta medicinal utilizada tradicionalmente en Asia, Europa y América del Norte. Sirve para aliviar problemas digestivos, favorecer la menstruación, calmar la piel, reducir inflamaciones y como antiparasitario natural. También se usa ampliamente en cosmética K-beauty por sus propiedades calmantes.
¿Cuáles son los beneficios de la artemisa para la piel?
La artemisa tiene propiedades antiinflamatorias, calmantes y antioxidantes. Es ideal para pieles sensibles, con acné o irritadas, ya que ayuda a reducir rojeces, aliviar la inflamación y reforzar la barrera cutánea. Es muy utilizada en cosmética coreana.
¿Cómo se usa la artemisa en cosmética?
Se puede encontrar en cremas, sérums, mascarillas y tónicos faciales. Se aplica directamente sobre la piel limpia, especialmente después de la exposición al sol o de tratamientos exfoliantes para calmar y regenerar la piel.
¿Qué efectos secundarios puede tener la artemisa?
En dosis excesivas, puede causar náuseas, vómitos o irritación. También puede provocar alergias en personas sensibles a plantas de la familia Asteraceae (como la manzanilla o el girasol).