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Seguro que más de una vez has pensado que tu piel “habla” por ti. Y es que, tras semanas de estrés, la piel lo manifiesta en brotes de acné, por ejemplo. En cuando llevamos días de desorden con la comida, aparecen rojeces, falta de luminosidad y una textura rara. No es casualidad. Cada vez se habla más de salud intestinal y belleza, y no, no es otra moda de TikTok, es pura fisiología.
“Existe el llamado eje intestino-piel: lo que pasa en la microbiota intestinal influye en la inflamación, el sistema inmune y las hormonas. Y todo eso termina reflejándose en la piel”, resume la farmacéutica M. Paz Pellús, experta en dermofarmacia y portavoz de Druni.
Eje intestino-piel: cuando la digestión se nota en la cara

Salud intestinal, acné y rojeces: la conexión
La idea es sencilla: tu intestino no solo digiere lo que comes, también marca cómo se ve tu piel. Cuando todo está en equilibrio, tu barrera cutánea está más fuerte, hay menos inflamación y la piel se ve más luminosa. Cuando no, aparecen las señales de alarma.
“Sí. Una microbiota alterada puede aumentar la inflamación y afectar al equilibrio hormonal, lo que favorece acné, rosácea o piel reactiva”, explica M. Paz Pellús. Es decir, esos granitos que aparecen “de repente” o esas mejillas que se ponen rojas con nada pueden tener más que ver con tu salud intestinal de lo que crees.
Y no solo se trata de brotes puntuales: “Si la digestión es lenta o hay disbiosis intestinal, se generan más compuestos inflamatorios en sangre. La piel, que es un órgano súper sensible, reacciona: brotes, rojeces, textura irregular o falta de luminosidad”, añade la farmacéutica.
Estrés, ultraprocesados y pocas horas de sueño: el cóctel perfecto para que la piel se queje

Qué está dañando de verdad tu salud intestinal
Aquí viene la parte menos glamourosa, pero necesaria. Cuando hablamos de salud intestinal no hablamos solo de “qué comes”, sino de todo lo que le pasa a tu cuerpo en el día a día.
“Todo lo anterior. El intestino es muy sensible al estrés crónico, a las dietas ultraprocesadas, a las alteraciones del sueño y a los antibióticos o medicación. Cuando se altera, aumenta la inflamación sistémica y eso puede activar o empeorar problemas de piel”, explica M. Paz Pellús.
¿Qué significa todo lo anterior?
- Semanas eternas de estrés.
- Comida rápida y ultraprocesados más a menudo de lo que te gustaría admitir.
- Dormir mal o poco.
- Tratamientos con ciertos medicamentos o antibióticos.
Todo suma. Y, al final, quien da la cara (literalmente) es tu piel.
Cómo comer para que tu piel también lo note

La dieta que favorece una buena salud intestinal (y mejor piel)
Si estabas esperando una lista de “súperalimentos milagro”, aquí llega el giro de guion. No va de eso. Va de constancia y de cuidar tu salud intestinal cada día.
“Para que la alimentación se traduzca en una piel sana, lo ideal es seguir una dieta rica en fibra de frutas, verduras y legumbres, incluir alimentos fermentados que cuiden la microbiota, apostar por grasas saludables como las que aportan los omega-3, reducir al mínimo azúcares, alcohol y ultraprocesados, y mantener una buena hidratación”, detalla M. Paz Pellús.
Nada nuevo bajo el sol… salvo que ahora sabes que esa ensalada, ese plato de legumbres o ese yogur fermentado no solo “son sanos”, también están trabajando a favor de tu piel desde dentro.
Belleza intestinal: constancia, no milagros

Más allá del sérum: cuidar la piel desde dentro
La parte interesante de todo esto es que belleza intestinal no es un hashtag bonito, es ciencia aplicada al tocador. “Este tema da para muchísimo. La belleza intestinal no es una moda, es fisiología pura. Cualquier rutina de skincare mejora muchísimo cuando el intestino está equilibrado”, recuerda la experta.
Eso sí, sin promesas vacías: “Algo importante para añadir es que la alimentación y la piel no funcionan a base de ‘alimentos milagro’, sino de constancia. Cuando comes variado, real y equilibrado de forma regular, tu microbiota se estabiliza, baja la inflamación sistémica y la piel responde con más luminosidad, menos brotes y una barrera cutánea más fuerte”.
Y aquí viene una de esas frases que se te quedan grabadas: “Además, recordar que el intestino no solo digiere: también regula hormonas, inmunidad y estrés, así que cuidar lo que comemos es casi como aplicar un sérum desde dentro. Es un enfoque muy potente —y todavía poco explorado—”, concluye la farmacéutica M. Paz Pellús.
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Preguntas frecuentes (FAQs)
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¿Cómo influye la salud intestinal en la piel?
La microbiota intestinal afecta a la inflamación, sistema inmune y hormonas, reflejándose en la piel.
¿Qué factores pueden dañar la salud intestinal?
El estrés crónico, dietas ultraprocesadas, falta de sueño, medicamentos y antibióticos pueden aumentar la inflamación y afectar a la piel.
¿Qué dieta favorece una buena salud intestinal y piel?
Una dieta rica en fibra, frutas, verduras, legumbres, alimentos fermentados, grasas saludables y evitando azúcares y ultraprocesados.
¿Cómo se relaciona la belleza intestinal con el cuidado de la piel?
Una alimentación equilibrada mejora la microbiota, reduce la inflamación y fortalece la piel, impactando positivamente en su luminosidad y salud general.

