Cómo aplicar el aker fassi para conseguir labios y mejillas naturales

Primer plano de la cara de una mujer alegre irreconocible con cabello suelto oscuro con lápiz labial brillante y sonrisa dentada sobre fondo borroso a la luz del día

El colorete más viral no siempre viene en stick, ni el labial más favorecedor necesita un packaging de lujo. A veces llega en un pequeño cuenco de barro, tiene un color rojo intensísimo y se activa con apenas una gota de agua. Hablamos del aker fassi, el cosmético tradicional marroquí que TikTok ha redescubierto como si fuera una novedad, aunque lleva generaciones utilizándose para dar ese efecto buena cara que parece tuyo, pero mejor.

La clave está en saber aplicarlo. Porque sí, el aker fassi pigmenta muchísimo y, si te pasas, puedes acabar más cerca del “me he maquillado con prisa” que del rubor saludable. Pero bien trabajado deja labios mordidos, mejillas frescas y un acabado natural precioso. Analiza esta tendencia Paula Aroca, maquilladora profesional y portavoz de Druni.

Con la opinión experta de:
Paula Alcarria Aroca
Paula Alcarria Aroca

Maquilladora profesional

Makeup Artist

Paula Aroca MakeupArtist

¿Qué es el Aker Fassi? El Secreto de Belleza Bereber

«El aker fassi es un cosmético tradicional bereber originario de Marruecos, especialmente asociado a la ciudad de Fez. Se elabora habitualmente con pigmentos vegetales como pétalos de amapola y cáscara de granada seca, y puede encontrarse en formato polvo o impregnado en pequeños recipientes de barro cocido, que se humedecen antes de usar», cuenta la maquilladora.

Su color es rojo intenso, casi granate en seco, pero sobre la piel se transforma en un tono rosado, cereza o rojizo según la cantidad aplicada y el tono natural de cada persona. Por eso funciona tan bien como labial y colorete: no cubre como un maquillaje pesado, sino que tiñe ligeramente la piel.

“Lo bonito del aker fassi es que permite construir el color poco a poco. No hay que aplicarlo como un colorete convencional, sino como un tinte: menos producto, más difuminado y mucha paciencia”, explica la experta.

Beneficios del Aker Fassi para la piel

Más allá de su fama como maquillaje natural, el aker fassi gusta porque deja un acabado muy favorecedor: fresco, ligero y sin textura evidente. No aporta brillos artificiales, no se nota como una capa de producto y encaja especialmente bien en maquillajes de verano, rutinas minimalistas o looks de “no makeup makeup”.

También es un producto multiuso. «Con una sola cantidad mínima puedes maquillar labios, mejillas e incluso dar un toque muy sutil en párpados, siempre evitando la zona demasiado próxima al ojo si el producto no está formulado específicamente para ello», cuenta la experta.

Eso sí, natural no significa automáticamente apto para todo el mundo. Si tienes la piel reactiva, alergias conocidas o labios muy agrietados, conviene probar primero en una zona pequeña y esperar unas horas.

Aker Fassi en Polvo: Características y presentación

El aker fassi en polvo suele presentarse en pequeñas cantidades porque cunde muchísimo. Su pigmento es muy concentrado y se activa al mezclarlo con agua, aceite vegetal, bálsamo labial o crema, dependiendo del uso que quieras darle.

La versión en polvo permite controlar mejor la intensidad, pero también exige más cuidado. “Mi recomendación es empezar siempre con una cantidad casi invisible. El error más común es pensar que, al ser natural, pigmenta poco. Y ocurre justo lo contrario. Puede subir muchísimo el color”, apunta Paula Aroca.

Cómo aplicar el Aker Fassi en los labios

En labios, el aker fassi consigue ese efecto de boca jugosa, teñida y natural, como si el color saliera de la propia piel. Queda especialmente bonito cuando no se busca un labio perfilado ni demasiado perfecto.

Preparación del producto

Antes de aplicarlo, conviene preparar bien los labios. Si están secos, pasa un bálsamo ligero unos minutos antes y retira el exceso. Después, mezcla una mínima cantidad de aker fassi con una gota de agua o con un poco de bálsamo para rebajar la intensidad.

Si usas el formato de barro, humedece un pincel pequeño o la yema del dedo, roza suavemente el interior del recipiente y trabaja el color poco a poco.

Técnica de aplicación paso a paso

Empieza en el centro del labio inferior, justo donde quieres más intensidad. Después presiona ambos labios entre sí y difumina hacia los bordes con el dedo. Repite solo si necesitas más color.

Para un efecto labio mordido, evita perfilar todo el contorno. El truco está en dejar el borde más suave y concentrar el tono en el centro. Si quieres un acabado más hidratado, puedes sellar con una capa fina de bálsamo transparente.

Consejos para un acabado natural

No lo apliques directamente en gran cantidad. Tampoco lo mezcles con demasiada agua, porque puede escurrirse y quedar irregular. Lo ideal es una textura ligeramente húmeda, fácil de extender, pero no líquida.

“Para que parezca natural, el color no debe verse colocado. Tiene que fundirse con el labio. Yo lo trabajaría siempre con el dedo o con un pincel pequeño, a toques, nunca arrastrando demasiado”, recomienda Paula Aroca.

Cómo aplicar el Aker Fassi en las mejillas

En mejillas, el aker fassi puede convertirse en el colorete perfecto para conseguir buena cara en segundos, pero aquí la rapidez juega en contra: hay que difuminarlo enseguida para que no deje mancha.

Método de aplicación

Mezcla una pizca de producto con una gota de crema hidratante, primer luminoso o incluso tu base de maquillaje. Así rebajas la potencia del pigmento y consigues una textura más cremosa.

Aplica la mezcla en la parte alta de la mejilla, no demasiado cerca de la nariz, y difumina con los dedos o con una brocha pequeña de pelo suelto. Hazlo por capas: primero una muy suave y, si hace falta, añade otra.

Cantidad recomendada

La cantidad debe ser mínima: menos de lo que crees. Para las mejillas basta con tocar apenas el producto. Si el tono queda demasiado fuerte, puedes rebajarlo con una esponja con restos de base o con una capa fina de crema hidratante.

Usos adicionales del Aker Fassi

Además de labios y mejillas, el aker fassi puede mezclarse con bálsamos, aceites o cremas corporales para aportar un velo de color muy sutil. También puede utilizarse como toque monocromático en maquillajes rápidos, siempre con cuidado y evitando zonas sensibles.

El resultado final depende de la técnica, pero cuando se aplica bien tiene algo difícil de copiar: ese rubor limpio, casi transparente, que no parece maquillaje. Y ahí está precisamente su encanto. El aker fassi no busca tapar ni transformar, sino despertar el rostro con un gesto pequeño. Y eso, en plena era del maquillaje natural, explica bastante bien por qué vuelve a estar en todas partes.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

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¿Qué es el Aker Fassi?

El Aker Fassi es un cosmético tradicional bereber originario de Marruecos, elaborado con pigmentos vegetales como pétalos de amapola y cáscara de granada.

¿Cuáles son los beneficios del Aker Fassi para la piel?

El Aker Fassi deja un acabado favorecedor, fresco y ligero, sin textura evidente. También es multiuso y se adapta bien a maquillajes naturales.

¿Cómo se aplica el Aker Fassi en los labios?

Se recomienda preparar los labios, mezclar el producto con agua o bálsamo para rebajar la intensidad, y aplicar de manera gradual desde el centro hacia los bordes.

¿Cómo se aplica el Aker Fassi en las mejillas?

Se sugiere mezclar el producto con crema hidratante o base de maquillaje, aplicar en la parte alta de la mejilla y difuminar rápidamente para un efecto natural y saludable.

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