¿Cómo la zeaxantina protege tus ojos de la luz azul dañina?

mujer con movil en la mano en primer plano con luz azul del movil reflejando sobre su cara, que el color genral de la imagen sea por el día y con luz natural

Pasamos tantas horas delante del móvil, el ordenador y la televisión que cuidar la vista se ha convertido casi en la nueva rutina de belleza. Descansamos la mirada, bajamos el brillo de las pantallas y activamos el modo nocturno, pero también empezamos a prestar atención a ciertos nutrientes relacionados con la salud ocular. Entre ellos destaca la zeaxantina, un pigmento natural que se concentra precisamente en una de las zonas más importantes del ojo.

Su nombre quizá no te resulte tan familiar como el de la vitamina C o el colágeno, pero la zeaxantina cumple una función especialmente interesante: forma parte del pigmento macular, que actúa como un filtro natural frente a determinadas longitudes de onda de la luz azul y ayuda a combatir el estrés oxidativo en la retina. Eso sí, conviene aclarar algo desde el principio: no existen pruebas concluyentes de que la luz azul emitida por las pantallas cause lesiones oculares permanentes en condiciones normales de uso. Otra cosa es el cansancio visual que podemos sentir después de varias horas sin levantar la vista.

¿Qué es la zeaxantina?

La zeaxantina es un carotenoide, es decir, un pigmento natural presente en diferentes frutas, verduras y otros alimentos. Pertenece al grupo de las xantofilas y, a diferencia de otros carotenoides, no se transforma en vitamina A dentro del organismo.

Una de sus particularidades es que puede acumularse en la retina y, de forma muy especial, en la mácula, la zona responsable de la visión central y de permitirnos apreciar los detalles con precisión. Allí funciona como antioxidante y forma, junto con la luteína y la mesozeaxantina, el conocido pigmento macular.

¿Cuál es la diferencia entre la luteína y la zeaxantina?

La luteína y la zeaxantina tienen una estructura química muy parecida, suelen aparecer juntas en los alimentos y comparten propiedades antioxidantes. Sin embargo, no se distribuyen exactamente de la misma forma dentro del ojo.

La zeaxantina se concentra especialmente en el centro de la mácula, mientras que la luteína está más presente en las zonas periféricas de esta región. Podríamos decir que trabajan en equipo, pero cada una ocupa estratégicamente su lugar.

También existen diferencias en sus fuentes alimentarias. Las verduras de hoja verde, como las espinacas o la col rizada, suelen destacar por su contenido en luteína. La zeaxantina aparece en alimentos amarillos, naranjas y rojizos, aunque el huevo, el maíz y algunas verduras verdes también pueden aportarla.

La luteína y la zeaxantina en los ojos

El organismo no fabrica luteína ni zeaxantina, por lo que deben obtenerse a través de la alimentación. Una vez absorbidas, ambas pueden llegar hasta la retina y formar el pigmento macular, una especie de “filtro interno” de color amarillento.

Este pigmento absorbe parte de la luz visible de onda corta, incluida una fracción de la luz azul, antes de que alcance las estructuras más sensibles de la retina. Al mismo tiempo, su actividad antioxidante ayuda a neutralizar moléculas reactivas que pueden producirse como consecuencia de la exposición a la luz y del propio metabolismo celular.

Beneficios de la zeaxantina para la salud ocular

El principal interés de la zeaxantina está relacionado con su doble función. Por un lado, ayuda a filtrar determinadas longitudes de onda de la luz azul. Por otro, participa en la protección antioxidante de los tejidos oculares.

Además, una mayor densidad del pigmento macular se ha relacionado con aspectos de la función visual como la sensibilidad al contraste, la tolerancia al deslumbramiento y la recuperación de la visión después de exponerse a una luz intensa.

La luteína y la zeaxantina también forman parte de la fórmula AREDS2, estudiada en personas con degeneración macular asociada a la edad. Esta suplementación no previene ni cura la enfermedad, pero puede ayudar a ralentizar su progresión en determinados pacientes que ya presentan un riesgo elevado. Por tanto, no debe tomarse como un suplemento preventivo universal ni sustituir las revisiones oftalmológicas.

¿Cuáles son los usos de la zeaxantina?

La zeaxantina se utiliza principalmente en complementos alimenticios destinados al cuidado de la visión. Suele combinarse con luteína, vitaminas antioxidantes y minerales, aunque la composición puede variar mucho de un producto a otro.

Su utilización más respaldada se encuentra dentro de fórmulas concretas recomendadas para algunos pacientes con degeneración macular. En personas sanas, una dieta variada continúa siendo la primera opción para obtener estos carotenoides.

Cómo aumentar los niveles de luteína y zeaxantina

La manera más sencilla de hacerlo es llenar el plato de color. Las espinacas, la col rizada, el brócoli, los guisantes, el maíz, los pimientos, la calabaza y la yema de huevo son algunas fuentes interesantes.

Como estos carotenoides son liposolubles, acompañar las verduras con una pequeña cantidad de grasa saludable –por ejemplo, aceite de oliva– puede favorecer su absorción. No hace falta preparar recetas imposibles: una tortilla con espinacas, una ensalada con maíz o unas verduras salteadas ya suman puntos.

¿Cuánta luteína y zeaxantina debo tomar?

No existe una ingesta diaria oficial establecida para la población general. En el estudio AREDS2 se empleó una combinación de 10 miligramos de luteína y 2 miligramos de zeaxantina al día, pero esa cantidad corresponde a una fórmula investigada para personas con unas condiciones oculares determinadas, no a una recomendación para todo el mundo.

Antes de tomar suplementos, especialmente si ya utilizas medicación o tienes una enfermedad ocular, conviene consultarlo con un médico, oftalmólogo o farmacéutico.

¿Cuáles son los efectos secundarios de la zeaxantina?

La zeaxantina obtenida mediante los alimentos se considera segura dentro de una dieta normal. Los complementos también suelen tolerarse bien en las cantidades estudiadas, pero eso no significa que más cantidad produzca mejores resultados.

Las dosis elevadas de carotenoides pueden ocasionar una coloración amarillenta y reversible de la piel. Además, un suplemento puede contener otros ingredientes, interactuar con determinados tratamientos o no ser adecuado durante el embarazo, la lactancia o ante ciertas patologías.

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Preguntas frecuentes (FAQs)

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¿Qué es la zeaxantina y cuál es su función en la salud ocular?

La zeaxantina es un pigmento natural que forma parte del pigmento macular en la retina, actuando como filtro natural ante la luz azul y protegiendo contra el estrés oxidativo.

¿Cuál es la diferencia entre la luteína y la zeaxantina en relación a su distribución en el ojo?

La zeaxantina se concentra en el centro de la mácula, mientras que la luteína se encuentra más en las zonas periféricas de esta región.

¿Cuáles son los beneficios de la zeaxantina para la salud visual?

La zeaxantina ayuda a filtrar la luz azul y actúa como antioxidante en los tejidos oculares, mejorando aspectos como la sensibilidad al contraste y la recuperación de la visión.

¿Cómo puedo aumentar los niveles de luteína y zeaxantina en mi dieta?

Se recomienda consumir alimentos como espinacas, col rizada, maíz, pimientos, yema de huevo, entre otros, y acompañarlos con una pequeña cantidad de grasa saludable para favorecer la absorción.

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