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¿Qué es un booster cosmético? Diferencias con el serum

Fecha de última actualización: 8 abril, 2022


El universo de la cosmética no para de innovar y sacar nuevos productos al mercado, así que no es extraño que te pierdas. ¿Sabes qué es un booster? ¿Crees que es lo mismo que un sérum? Se trata de productos con diferentes beneficios, pero que pueden llegar a confundirse, porque su textura es parecida.

El objetivo de ambos es enriquecer la rutina de belleza para conseguir una piel más sana y bonita. No son productos imprescindibles, como sí lo es un limpiador o una crema hidratante, pero cuando los usas, y descubres todas sus ventajas, ya no puedes vivir sin ellos.

Te contamos en detalle todos los beneficios del booster, un producto que deberías incorporar a tu ritual de cuidados para mejorar tu piel.

¿Qué es un booster?

El booster  es un potenciador de los tratamientos cosméticos. En inglés boost significa potenciar o estimular. Es un producto que destaca por una formulación muy concentrada, y que cuenta con uno o varios ingredientes cosméticos muy eficaces.

El booster está orientado a mejorar problemas específicos de la piel como corregir las manchas, aumentar la luminosidad, prevenir el envejecimiento prematuro, atenuar las rojeces…

El booster actúa potenciando y acelerando la acción específica que se busca: la hidratación de la piel, la renovación celular, etc. Y, además, trabaja para incrementar la eficacia de los tratamientos que se apliquen a continuación.

Se recomienda su uso en momentos puntuales, cuando se quiere mejorar un problema cutáneo en concreto como pueden ser las manchas, las arrugas, la deshidratación, la pérdida de luminosidad, etc.

¿Cómo se utilizan los boosters en cosmética?

¿Cómo se utilizan los boosters en cosmética?

Aplicar los productos de belleza en el orden correcto es esencial para que cumplan su función. Y, como cada vez hay más cosméticos, es normal perderse…  El booster sería el primer producto de tratamiento después de la limpieza de la piel. 

Es decir, sobre la piel limpia, debes aplicar el booster elegido y, a continuación, seguir con tu rutina habitual: sérum, crema, protección solar, maquillaje… No hace falta esperar, solo tienes que asegurarte de que la piel lo ha absorbido y seguir con la aplicación del resto de productos.

Además,  también se puede aplicar junto a la crema, mezclando unas gotitas del booster con tu tratamiento habitual.  Realiza la mezcla en la palma de la mano, después de habértelas limpiado bien, y extiende por el rostro.

Se puede usar tanto por el día como por la noche, según la finalidad que busques.

Al ser un producto muy concentrado, necesitas muy poca cantidad para disfrutar de sus beneficios: con 2-3 gotas será suficiente. Insiste en las áreas donde el problema sea más visible.

En cualquier caso, te aconsejamos, que antes de usar el booster, leas atentamente las instrucciones del fabricante para sacarle el máximo partido.

¿Qué diferencias hay entre un booster y un sérum?

Los serums o sueros faciales destacan por su alta concentración en ingredientes activos. Estos productos se han convertido en imprescindibles en la rutina de belleza de muchas personas, porque sus resultados suelen ser visibles en poco tiempo. Los sérums trabajan en sinergia con las cremas, que se aplican a continuación.

Los sérums se diferencian de los boosters en que estos últimos  son aún más concentrados y están formulados para atacar un problema en concreto.  El booster sería como un pre-sérum. Iría siempre antes del sérum.

La textura de los boosters es aún más fluida y sedosa que la de los sérums, por eso hay que aplicarlo antes.

Los boosters son productos transversales, es decir, sirven para cualquier tipo de piel que en un momento determinado quiera mejorar un problema. Se pueden aplicar a cualquier edad.

Por el contrario, los sérums estás formulados para responder a las necesidades de los diferentes tipos de piel.

Otra de sus diferencias es que los sérums pueden formar parte de tu rutina habitual de cuidados. En cambio, los boosters están pensados para utilizarlos en momentos puntuales.

Además, muchos boosters tienen un efecto flash inmediato, que revitaliza la piel y te aporta ese efecto buena cara que todos buscamos, sobre todo en determinados días.

¿Qué booster elegir?

Es posible elegir entre un montón de tipos de boosters.  La clave para acertar es, en primer lugar, analizar tu piel y ver cuál es el problema que más te preocupa. 

Pueden ser las manchas, puede ser la deshidratación de ciertas zonas del rostro, las rojeces, la falta de luminosidad de la piel, las arrugas…

Una vez que tienes claro cuál es el problema que quieres atacar, tienes que elegir un booster apropiado: hidratante, antimanchas, revitalizador, potenciador del colágeno, calmante, antioxidante, tensor…

Es importante que seas constante en su aplicación para que veas resultados.

Algunas marcas ofrecen tratamientos de choque con boosters para un mes. En general, es un producto que debes aplicar de forma temporal.

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