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Hay cortes que vuelven con nostalgia noventera, otros que nacen en TikTok y se quedan porque funcionan. Y luego está el corte de pelo shullet, ese híbrido con actitud rockera que mezcla dos iconos (shag y mullet) y consigue algo muy 2026: un look con movimiento, volumen arriba y un punto “despeinado” pero intencionado. Si te apetece un cambio con personalidad —sin caer en el “me he cortado y ya está”—, aquí tienes todo lo que necesitas saber.
¿Qué es el corte shullet?

El shullet se entiende mejor si lo imaginas como una melena con capas, textura y ese aire desestructurado que parece que te lo has hecho sin esfuerzo (spoiler: hay técnica detrás).
“El corte shullet es una combinación entre el corte shag (muchas capas texturizadas y volumen) con el mullet (corto delante, largo detrás),este crea un look con volumen en la parte superior y un acabado desestructurado y con mucho movimiento”, cuenta la estilista y maquilladora Kuki Giménez, directora de Let’s Make Up School y portavoz de Druni.
El resultado es versátil. Puede ser suave o más marcado, más pulido o más “choppy”, pero siempre con esa sensación de ligereza y dinamismo que hace que el pelo se vea más vivo.
¿A quién favorece el corte de pelo shullet?

Aquí viene lo mejor: es uno de esos cortes que se adaptan bastante bien a distintos tipos de cabello y largos, precisamente porque se construye a base de capas y ajustes en la zona superior y frontal.
“En general favorece a todos los tipos de rostro y cabello, rizado o liso. A las melenas lisas les da volumen. Para las rizadas es ideal porque define muy bien los rizos marcando el estilo curly. Además, se puede llevar en todo tipo de medida de largo”, cuenta Kuki Giménez.
¿La clave? Que esté bien personalizado: el shullet no es una plantilla única, es un corte que se “afina” según tu densidad, tu textura y lo que quieras potenciar (volumen, rasgos, rizo, etc.).
A qué tipo de caras sienta bien el shullet
Si te preocupa que el shullet te “endurezca” o te marque más la mandíbula, tranquila: precisamente la gracia está en cómo se coloca el volumen y en si lleva flequillo (y qué tipo de flequillo).
“En general sienta bien a todo tipo de rostro, pero depende si es con flequillo o sin flequillo. En los rostros redondos o cuadrados, se recomienda volumen en la parte superior y los laterales más cortos, ya que ayudan a alargar visualmente el rostro, creando una forma más rectangular. En los rostros alargados se puede adaptar jugando con el flequillo y añadiendo volumen en los lados para equilibrar las proporciones”, cuenta la estilista y maquilladora.
Traducido a la vida real: un buen profesional puede usar el shullet para estilizar, equilibrar o suavizar, solo moviendo capas, controlando el contorno y el volumen.
Tipos de corte shullet que nunca pasan de moda

El shullet tiene mil versiones, pero hay algunas que funcionan siempre porque mantienen la esencia sin perder “ponibilidad” (sí, puedes llevarlo a diario sin sentirte disfrazada). Kuki lo resume así:
“El Shullet más corto y texturizado, el Shullet largo y sofisticado (mezcla con shag) o el Shullet con flequillo abierto y capas ligeras para todo tipo de melenas, ofreciendo versatilidad y un toque rockero que nunca pasa de moda”, cuenta la experta.
Vamos una a una.
Shullet clásico
Piensa en la versión más reconocible: capas marcadas, volumen en la parte superior y un acabado con movimiento. Es el shullet que se nota, el que tiene “personalidad” sin necesidad de peinarte demasiado.
Long shullet
La opción para las que quieren la vibra del shullet, pero sin renunciar a la longitud. Mantiene ese aire shaggy, con capas más largas y una caída más suave: más sofisticado, menos radical, igual de favorecedor.
Corte shullet con flequillo abierto
Si buscas un cambio visible sin tocar demasiado el largo, el flequillo abierto (tipo cortina) es un aliado natural del shullet. Aporta marco al rostro y ayuda a modular proporciones, especialmente si quieres equilibrar o suavizar rasgos.
Shullet de estilo choppy
La versión más cañera: capas más “rotas”, textura más evidente y un acabado con ese punto editorial que queda increíble con ondas deshechas o con productos texturizantes. Es el shullet con actitud, el que te hace sentir un poco más rockstar aunque vayas en vaqueros y jersey.
Curly shullet: si tienes el pelo rizado
Si tienes rizo, el shullet puede ser una forma muy inteligente de darle forma sin aplastar. La estructura a capas ayuda a distribuir volumen y a que el rizo se vea más definido (y con más intención). “Para las rizadas es ideal porque define muy bien los rizos marcando el estilo curly”, cuenta Kuki Giménez.
Shullet para pelo ondulado
En el pelo ondulado, el shullet suele quedar especialmente natural: las capas potencian la onda y crean ese efecto “acabado perfecto imperfecto” que parece de playa, pero con estilo. Y si te lo secas al aire (bien trabajado), puede ser un corte comodín.
Shullet para pelo liso
Si tu pelo es liso y te cuesta conseguir volumen, aquí el shullet tiene un punto a favor clarísimo: “A las melenas lisas les da volumen”, cuenta Kuki Giménez.
Las capas y la textura en la zona superior ayudan a que el cabello no se vea plano, y el resultado se nota incluso con un peinado mínimo.
Y por si te faltaba inspiración para pedirlo con seguridad: “Algunas celebrities que llevan este corte son Miley Cyrus, Úrsula Corberó, Zendaya, Billie Elish, Cara Delevigne y Barbie Ferreira”, concluye la estilista.
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Preguntas frecuentes (FAQs)
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¿Qué es el corte shullet?
El corte shullet es una combinación entre el corte shag y el mullet, creando un look con volumen en la parte superior y un acabado desestructurado y con movimiento.
¿A quién favorece el corte de pelo shullet?
El corte shullet favorece a todos los tipos de rostro y cabello, tanto lisos como rizados, adaptándose a distintas medidas de largo.
¿A qué tipo de caras sienta bien el shullet?
El corte shullet puede adaptarse para estilizar, equilibrar o suavizar diferentes tipos de rostros, variando el volumen y la colocación de capas.
¿Cuáles son los tipos de corte shullet que nunca pasan de moda?
Algunos tipos de corte shullet clásicos son el shullet corto y texturizado, el shullet largo y sofisticado, el shullet con flequillo abierto y el shullet de estilo choppy, entre otros.

